La jabalina, un trébol de cuatro hojas para ganar

Publicado en Revista | Jueves 21, de Febrero de 2019 | Actualizado el Jueves, 21 de Febrero de 2019

Karen Fuentes, un ejemplo para la nueva generación

[FOTO 1]: La jabalina, un trébol de cuatro hojas para ganar
Karen toma impulso para luego lanzar la jabalina. Foto: Diego Chaparro / Pfm. Foto

Son las 8 a.m. de un viernes. Mucha gente podría estar durmiendo, trabajando o estudiando, pero para Karen Lucía Fuentes es su hora de entreno; si bien su profesor no se encuentra, la acompaña su padre que sabe cumplir muy bien esa función. Tal vez por azares de la vida o por cosas del destino, esta joven santandereana llegó al mundo de jabalina y hoy se encuentra dentro de las promesas nacionales en el atletismo. Con solo 19 años tiene la ilusión de convertirse en un hito para el deporte nacional y sueña con realizar hazañas en este deporte para ser un ejemplo a seguir.

Se levanta desde temprano para ir al Estadio de Atletismo La Flora a practicar, pues sabe que en las tardes debe asistir a la universidad. Karen es consciente del sacrificio que debe hacer para rendir al más alto nivel, tanto en lo académico como en lo deportivo. Aunque hay ocasiones en las que quisiera dejarlo todo y rendirse, recuerda que el camino que recorrió para llegar a donde está no fue para nada fácil.

Desde que estaba en el colegio, esta joven atleta ha sido una apasionada por el deporte. Siempre quería estar en constante competencia. Empezó con el voleibol desde su niñez, perteneciendo a la selección del Instituto Gabriela Mistral de Bucaramanga, lugar en donde se graduó de bachiller, pero luego, el equipo se disolvió, dejando a esta pequeña con su sed de poder triunfar.

Incluso, cuenta que aún practica voleibol de manera amateur con sus amigos. Cada vez que no tiene competencias o no viaja, se va a jugar en el deporte donde inició.

Luego de que el equipo del colegio se separara, Karen seguía con la necesidad de competir, de practicar algo, pero ¿qué? Decidió buscar un deporte individual, pues no quería volver a pasar por un problema parecido. Su padre optó por llevarla al estadio de atletismo en donde poco a poco fueron analizando las diferentes disciplinas hasta que se quedó con el lanzamiento de jabalina.

[FOTO 4]: La jabalina, un trébol de cuatro hojas para ganar
Foto: Diego Chaparro / Pfm. Foto

Lleva cinco años en este deporte, pero desde que empezó a practicarlo parecía que sus brazos ya estuvieran hechos para lanzar a grandes distancias una vara que mide alrededor de dos metros y pesa un poco más de una libra, pues a solo un mes de haber iniciado ya se consagraba con el tercer puesto de su categoría en campeonato nacional.

De igual manera sus inicios no fueron para nada fáciles. Karen dice que pasar del voleibol a la jabalina “fue un cambio demasiado grande porque tenía que hacer bastante ejercicio para coger fuerza y velocidad en el brazo”. Sin embargo, su voluntad mental era más grande y ella así se lo ha demostrado.

No tardarían en llegar uno de los momentos más difíciles de su corta carrera. Si bien ya había logrado algunos triunfos a sus 14 años, una lesión en el codo la apartaría del deporte por todo un semestre.

Sin embargo, “yo quería seguir lanzando e iba a las competencias” comentaba “entonces entendí que así no me iba a mejorar y, al contrario, podría ser más grave la lesión, por eso decidí parar”.

Su madre, Sandra García, dice que a pesar de que los médicos dijeron que era muy difícil volver a entrenar, ella pudo superar las expectativas. También comenta que todo se debe a la fe que tenían; se encomendaron a Dios, a la Virgen María y “gracias a eso, mi hija pudo volver a hacer lo que más le gusta”.

[FOTO 5]: La jabalina, un trébol de cuatro hojas para ganar
Foto: Diego Chaparro / Pfm. Foto

Todas las mañanas, de lunes a sábados, Karen Lucía Fuentes da lo máximo en sus entrenamientos para ser una de las mejores atletas de su país. unos días hace ejercicios en el gimnasio para obtener fuerza y otros en el estadio La Flora para mejorar sus lanzamientos.

“Debido a mi lesión no pude participar en varios torneos de clasificación a panamericanos y suramericanos” dice esta joven atleta con una cara de resignación pero entendiendo que, aunque no pudo competir, su carrera no se vio afectada.

Mientras se recuperaba, tuvo el apoyo de alguien que siempre la ha acompañado desde sus inicios, su padre, Wilson Fuentes. Karen cuenta que sin él no hubiera logrado lo que es ahora, tanto deportiva como académicamente. “Es quien me compra las proteínas, me acompaña a competir, viaja conmigo y también hace de entrenador cuando el profesor no está”.

Para esta aguerrida santandereana su logro más grande fue el haber ganado los juegos Supérate 2016, en donde se llevó una beca por 40 millones de pesos para poder estudiar una carrera universitaria. En este torneo realizado por el Ministerio de Educación Nacional participan niños, niñas y adolescentes entre los 7 y los 18 años; no solo son deportivas, sino también académicas, además se le da acogida a los que no se encuentran estudiando, todo esto con el fin de mejorar la calidad de vida de aquellos jóvenes que no cuentan con los recursos para desarrollar sus talentos.

Si bien ganar este tipo de competencias es de resaltar, para algunos deportistas no es lo más importante, pero para Karen su triunfo significaba que podía seguir estudiando y eso era lo que más quería, pues a pesar de tener un futuro prometedor en la jabalina sabía que la suerte es traicionera y siempre hay que tener un plan b en la vida por si las cosas cambian de rumbo.

[FOTO 2]: La jabalina, un trébol de cuatro hojas para ganar
Antes de lanzar, se acomoda en la posición correcta para que su jabalina llegue lo más lejos posible y para evitar lesiones. Foto: Diego Chaparro / Pfm. Foto

“Karen llegó muy contenta”, cuenta Wilson “y no solo ella lo estaba, nosotros también como familia y como padres, sobre todo de saber que se había ganado su respectivo premio y que entendía que no había sido nada fácil, pero con su tenacidad había podido lograrlo”.

Gracias a su esfuerzo pudo entrar a estudiar una carrera profesional. Decidió escoger ingeniería ambiental en la Universidad Pontificia Bolivariana – Seccional Bucaramanga, pues cuando hicieron la visita técnica con su colegio, quedó enamorada de la infraestructura y los laboratorios.

Por su parte, la universidad está apoyando a esta joven atleta que ha representado los colores de la institución de manera formidable. Decidieron regalarle una jabalina nueva, ya que entrenaba con una que le pertenecía a la Liga Santandereana de Atletismo, por lo cual le tocaba compartirla con otras personas y además se encontraba en mal estado, haciendo que su rendimiento no fuera el óptimo.

Una vez iniciada su vida universitaria, empezó para Karen un nuevo reto, debía rendir tanto académica como deportivamente; y aunque confiesa que estuvo a punto de retirarse del deporte que la llevó hasta donde se encuentra porque no se sentía capaz de soportar ambas responsabilidades, resistió y sacó fuerzas de donde no había conseguido, no solamente para superar sus retos sino para hacerlo de la mejor manera. Sus sueños siguen haciéndose realidad y van creciendo cada vez más. A mediados de julio de 2018 viajó a San Pablo, Brasil, ciudad en la cual se llevaron a cabo los Juegos Panamericanos Universitarios FISU 2018. En dicho torneo logró el tercer puesto, regresando a casa con la medalla de bronce.

Saber que su carrera deportiva va creciendo a gran escala es un augurio de buena suerte, pero también una responsabilidad más grande. Ella no se puede permitir quedar en las últimas posiciones de cada competencia o conformarse con una buena participación. Además de que dos personas importantes en su vida le siguen sus pasos. Sus dos hermanas menores, la más pequeña de 10 años también practica su misma disciplina, mientras la otra que está próxima a graduarse decidió inclinarse por el lado de la velocidad, pero ambas también tienen el mismo futuro prometedor que Karen.

Karen cuenta con un importante palmarés nacional, que la destaca en las primeras de su categoría. a nivel internacional tuvo la suerte de participar en unos Juegos Panamericanos Universitarios que se realizaron en San Pablo, Brasil, en donde obtuvo el tercer puesto, lo que hace una deportista santandereana con un futuro prometedor.

Todas las miradas estaban puestas sobre esta joven en aquel viernes por la mañana. Entrenadores de otras disciplinas, deportistas, docentes de universidad o incluso, aquellos que iban al estadio a realizar sus ejercicios matutinos la admiraban por la persona que es ahora; incluso alguna que otra persona se le acercaba para preguntarle cómo iba en el estudio y en el deporte o aquellos más viejos le daban consejos y recomendaciones para el futuro.

Llevaba una licra que le llegaba hasta los tobillos porque el pasto se encuentra mal cuidado y teme a que un insecto la pique mientras va a recoger la jabalina luego de cada lanzada, además para protegerse de los fuertes rayos del sol. Sus zapatillas de clavos (las cuales son idóneas para este deporte) estaban cubiertas de esparadrapo pues el piso del estadio se encuentra tan desgastado que acorta su duración, lo cual afecta económicamente el bolsillo de Wilson, quien tiene que pedir estos zapatos a tiendas deportivas en Estados Unidos, pues acá en Colombia no se consiguen y esto hace que su precio varía entre el millón de pesos o más.

[FOTO 3]: La jabalina, un trébol de cuatro hojas para ganar
Sus músculos denotan la fuerza necesaria para poder practicar este deporte. Foto: Diego Chaparro /Pfm. Foto

Mientras terminaba de lanzar, un profesor de las Unidades Tecnológicas de Santander le pidió a sus estudiantes que la observaran porque para él era un ejemplo a seguir y debían aprender de ella. Luego de terminar, los jóvenes la aplaudieron y el docente le decía que no se podía permitir quedar otra vez de tercera en los juegos panamericanos, sino que debía ir por el primer lugar.

Dentro de su mente corre la posibilidad de participar en los próximos juegos Olímpicos 2020 que se realizarán en Tokio, y aunque sea algo muy difícil para su corta carrera, ella dice que lo intentará; pero sabe muy bien que es un objetivo a largo plazo y todo depende de su rendimiento. Por esta razón, prefiere enfocarse en lo que viene e ir torneo tras torneo y dependiendo de estos sabrá si estará lista para cumplir su principal sueño.

Tal vez, no es la historia clásica que se acostumbra ver en la mayoría de los deportistas colombianos, en donde la violencia, las crisis económicas u otros factores priman en estos relatos. Pero sin lugar a duda, la historia de Karen Lucía Fuentes García es un símbolo de admiración para unos porque está haciendo el máximo esfuerzo para que la jabalina tome el lugar que se merece dentro del deporte colombiano y para otros (en mayoría los más pequeños como sus hermanas) es un ejemplo a seguir pues logra demostrar que se puede ser una excelente estudiante y una fenomenal deportista sin que lo uno afecte lo otro.

Una joven santandereana que sin lugar a duda le queda muy bien la frase típica de nuestro himno: “siempre adelante, ni un paso atrás”.

  • Logo-UPB-horizontal
  • estacionv-logo
  • logo-radio-catolica-metropolitana-horizontal

Acerca del sitio

Este sitio web pertenece a la Revista Plataforma - Pfm de la Universidad Pontificia Bolivariana - Seccional Bucaramanga

www.plataformaupb.com

Contáctenos

  •   Dirección: Autopista a Piedecuesta Km 7 | Universidad Pontifica Bolivariana - Seccional Bucaramanga
    Oficina K514
    Floridablanca, Santander (Colombia)
  •   E-mail::
  •   Teléfono: 57-7-6796220
    Extensión 592