Asbesto, detrás de sus amenazas

Publicado en Edición 2 | Martes 13, de Noviembre de 2018 | Actualizado el Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Según el último Registro Poblacional de Cáncer del Área Metropolitana de Bucaramanga,en promedio muere anualmente una persona de neumoconiosis; enfermedad asociada con la inhalación de asbesto.

[FOTO 1]: Asbesto, detrás de sus amenazas
Las tejas fabricadas con asbesto pueden ocasionar complicaciones en la salud de las personas si son utilizadas o manipuladas de forma inadecuada. Foto

A finales de 2014, con un diagnóstico desalentador, inició para Ana Cecilia Niño una lucha por sobrevivir a una enfermedad llamada mesotelioma, producto de la exposición a un mineral denominado Asbesto. Hoy, pasados 4 años de su muerte, la batalla continúa.

Ana Cecilia vivió 17 años en Ubaté, Cundinamarca, donde disfrutó su infancia y adolescencia llenas de amor, pero al mismo tiempo convivía con un enemigo mortal que poco a poco se iría alojando en sus pulmones. Cerca de su residencia se ubicaba una planta de fibrocemento, que fabricaba tejas con asbesto como elemento principal. Este componente, según análisis realizados a Ana Cecilia, fue el causante de su muerte.

Ya son 53 países los que prohíben el uso de esta fibra; sin embargo, Colombia no hace parte de la lista. Aunque el caso de Ana Cecilia no es el único que se ha presentado de una persona que se vea afectada por el asbesto, son pocos los avances para prohibir su uso y comercialización.

El asbesto, también conocido como amianto, está formado por minerales fibrosos de diversa composición química. Este material es un aislante térmico y, por ende, está presente en tejados, tanques de agua, frenos de automóviles y en algunas construcciones. Algunas opiniones de conocedores del tema, platean que lo realmente dañino no es el mineral en sí, sino el polvillo de los materiales que lo contienen. Cuando esto es inhalado las fibras se adhieren a los pulmones afectando su funcionamiento.

Daniel Pineda, viudo de Ana Cecilia, enfrentó junto a ella el proceso para evitar la producción del asbesto. Actualmente, lidera el movimiento Colombia sin Asbesto y la Fundación Ana Cecilia Niño que hace presencia en redes sociales con información acerca del material para animar a los ciudadanos a protegerse y apoyar la causa.

Este trabajo va de la mano con el proyecto de Ley Ana Cecilia Niño que ‘’prohíbe el uso de asbesto en el territorio nacional y establece garantías de protección a la salud de los colombianos frente a sustancias nocivas”. Esta iniciativa de Ley fue radicada el 2 de agosto de 2017 y aprobada en primera instancia el 11 de octubre del mismo año. Un logro después de 7 años de espera y rechazos.

En empresas nacionales que usan tejas que contienen asbesto, caracterizadas por su resistencia y durabilidad, los empleados que tienen contacto directo con la teja utilizan el equipo de seguridad necesario para la protección de la salud.

En el desarrollo de la Ley uno de los principales opositores es la Asociación Colombiana de Fibras, Asocolfibras, que agrupa a las empresas Toptec, Eternit e Incolbest, y defiende el uso del asbesto.

¿Cuáles son sus argumentos? Por años el Presidente de Asocolfibras, Jorge Hernán Estrada Gutiérrez, ha sostenido en entrevistas a los medios de comunicación que el asbesto que se utiliza en la industria colombiana es seguro. Lo anterior fundamentado en que existen seis tipos, de los cuales cinco están prohibidos en el país y el único permitido y regulado es el crisolito, cuyo manejo se realiza con normas que permiten garantizar la protección de trabajadores y consumidores finales.

Y en Bucaramanga, ¿cómo funciona el asbesto?

El Ingeniero Químico de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) Kento Taro Mágara asegura que las edificaciones que se han construido con asbesto no se pueden demoler porque las fibras causarían daños en la salud de las personas que se encuentran alrededor de los lugares. Por ello, es importante resaltar que los trabajadores y habitantes que tengan contacto con el asbesto, deben usar protección total. Por ejemplo, máscaras con filtros especiales y elementos que cubran ojos y piel.

En Bucaramanga son pocas las empresas que hacen uso del asbesto en su producción. Pese a ello, las tejas con este material son traídas por comercializadores de distintas partes de Colombia. Según el expresidente de la Junta Directiva de la Sociedad Santandereana de Ingenieros, Luis David Arévalo Durán, estas últimas se usan porque son más económicas y fáciles al momento de instalar. Asegura que en las construcciones de la ciudad este material se usó durante muchos años sin protección o control alguno por falta de conocimiento.

Entonces, ¿por qué esperar a que exista una tasa de mortalidad alta para implementar una ‘alerta roja’ en la sociedad? como lo expresa Daniel Pineda es cuestión de presión para que el Congreso pueda escuchar, debatir y crear una discusión positiva sobre los proyectos de Ley que se quieren implementar para que no siga existiendo desinformación sobre el asbesto en Colombia. Pineda afirma que “el proyecto ha estado 18 veces en orden del día este semestre, pero al final sucede que siempre se queda en séptimo lugar para discutir, es decir, no le dan importancia o prioridad a este proyecto”.

[FOTO 2]: Asbesto, detrás de sus amenazas
Daniel Pineda junto a su esposa Ana Cecilia Niño. Él no deja de luchar día a día para que se legalice la Ley propuesta por su difunta esposa, para decirle “¡No al asbesto!”. Foto

No solo los obreros asumen las consecuencias de estar en contacto con materiales que contienen asbesto; también los encargados de recoger desechos se exponen a la fibra, como Oscar Javier Galeano, supervisor de la Empresa de Aseo en Bucaramanga (Emab), quien asegura no contar con la protección especial para recoger este tipo de desechos. Asimismo, asegura que no hay ninguna capacitación que ayude a mejorar las medidas de seguridad para que los empleados estén enterados de lo que este material causa.

¿Tiene cura?

La tasa de mortalidad por cáncer en los pulmones, conocido como mesotelioma, es baja entre los bumangueses, pero existen otras enfermedades más frecuentes como la neumoconiosis. Esta patología pulmonar es producida por la inhalación o infiltración en el aparato respiratorio, de polvo de sustancias inorgánicas como el hierro, carbón o el asbesto.

También es importante resaltar que las consecuencias en la salud de las personas al estar en exposición al asbesto no son a corto plazo y los síntomas tampoco son alarmantes. El asbesto produce enfermedades como la asbestosis, que es la pérdida de elasticidad del pulmón y causa insuficiencia respiratoria o hasta un paro cardiaco.

La desinformación sobre el tema del asbesto, en Bucaramanga y el resto del país es quizá la mayor desventaja para comprender la dimensión de la problemática.

Aunque la sociedad ha comenzado a tomar conciencia sobre los riesgos que trae el asbesto, el patólogo y docente de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), Carlos García, asegura que quienes se exponen a estas fibras tienden a sufrir enfermedades pulmonares y una vez diagnosticados no tienen probabilidad de vida, lo único que los mantendrá con vida unos meses más será la oxigenoterapia, la cual alivia la dificultad respiratoria pero no contribuye al mejoramiento del problema pulmonar.

¿Qué medidas se han tomado?

En Bucaramanga, algunas construcciones de interés social fueron señaladas por la comunidad de usar asbesto, pero pese a ello, en el 2017 se terminaron 240 unidades residenciales, frente a esto, Edith María Lagüado, del Instituto de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana del Municipio de Bucaramanga, asintió “nosotros buscamos alternativas que sean amigables con el medio ambiente y que no vayan a generar ningún tipo de afectación a la población que construye y ocupa las casas. Cada elemento se especifica para que el contratista sepa qué es lo que queremos; generalmente busca materiales de buena calidad y supervisa para que se construya con responsabilidad y seguridad”.

Actualmente no hay una normatividad que prohíba el manejo y uso del asbesto en construcciones. Por esa razón, los controles urbanísticos son casi nulos. Sin embargo, las empresas deben aplicar un sistema de seguridad y unos estándares de salud ocupacional. La persona que realice algún trabajo con un material riesgoso, debe llevar una máscara y guantes para evitar que ese elemento particulado se vaya a los pulmones. Otro aspecto importante es la formación y capacitación que se le da a la ciudadanía para que tome en cuenta las precauciones que debe tener frente a la posible exposición a estas fibras.

Según Freddy Silva Rondón, coordinador de Gestión del Riesgo, “no se pueden implementar directamente medidas de prevención porque no hay una ley aprobada. Si se dice que se prohíbe la construcción con asbesto sin tener fundamento jurídico van a venir las demandas de las empresas que trabajan con el material’’. Por otra parte, la enfermedad producida por el asbesto (mesotelioma) no se ha catalogado como una afección de interés de salud pública, lo que impide que los médicos y la sociedad en general le presten atención en primera instancia.

En Bucaramanga dentro de los eventos de vigilancia no se tiene nada sobre el asbesto, pues está más asociado a la enfermedad ocupacional. Rafael Esquiaqui, asesor despacho Secretaría Salud y Medio Ambiente de Bucaramanga señala que el municipio en estos momentos no tiene ningún estudio referente al asbesto.

Una sociedad desinformada

[FOTO 3]: Asbesto, detrás de sus amenazas
La teja de Zinc se caracteriza por ser ligera, resistente y de instalación rápida. No se utiliza con frecuencia a causa del ruido que ocasiona cuando llueve. Foto

A causa de tos y ahogo, el 9 de agosto de 2017, acudió a una clínica de Bucaramanga, un paciente de 59 años, de profesión obrero, nacido en Santa Helena del Opón, Santander; al finalizar la consulta con su neumólogo se concluyó que padecía de insuficiencia cardiaca. Esto quiere decir que la actividad física que puede realizar es inferior a la ordinaria, con un cuadro clínico de aproximadamente dos años de evolución, todo esto ocasionado por la exposición a las fibras de asbesto en su lugar de trabajo. Pese a la aparición de caso, el cual se estudió y se demostró que es víctima de esta fibra, en Bucaramanga no hay acciones preventivas que puedan mitigar su impacto.

Entonces, ¿por qué esperar a que exista una tasa de mortalidad alta para implementar una ‘alerta roja’ en la sociedad? como lo expresa Daniel Pineda es cuestión de presión para que el Congreso pueda escuchar, debatir y crear una discusión positiva sobre los proyectos de Ley que se quieren implementar para que no siga existiendo desinformación sobre el asbesto en Colombia. Pineda afirma que “el proyecto ha est0061do 18 veces en orden del día este semestre, pero al final sucede que siempre se queda en séptimo lugar para discutir, es decir, no le dan importancia o prioridad a este proyecto”.

No todo es negativo, un claro ejemplo es Girón, Santander, en donde los entes públicos encargados en el municipio implementaron la reutilización de las llantas que eran tiradas en la calle y que son fabricadas con asbesto y otros materiales. Fueron usadas para la siembra de árboles, ya que esta fibra es conocida por su permanencia, durabilidad y sus buenas características a temperaturas altas. Si bien, no es malo usar el asbesto, lo perjudicial es la desinformación que existe en la comunidad.

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