“No te rías de mí, ríete conmigo”

Publicado en Edición 52 | Jueves 22, de Febrero de 2018 | Actualizado el Viernes, 23 de Febrero de 2018

Angélica María Cely, una mujer colombiana con 30 años, de talla baja y síndrome de Morquio A; en apenas 30 minutos, habla con valentía dejando muy claro que la grandeza de una persona no tiene nada que ver con su estatura. Ella es una dama como cualquiera de su edad, con un distintivo que tiene completamente asumida como parte de ella. Por otro lado, sin saber por qué, piensa que aún en este país se rechazan las diferencias y se siguen patrones de normalidad creados por la misma humanidad.

[FOTO 1]: “No te rías de mí, ríete conmigo”
Angélica María Cely. Foto archivo Angélica Foto

Su madre Elga Rincón, recuerda el nacimiento de ella como uno de los días más felices, pues había llegado un ángel a su hogar, su primera hija. Con el paso del tiempo se dio cuenta que su pequeña no tenía un crecimiento normal al de otras niñas. Por lo tanto, la llevaron a Bogotá donde le hicieron los exámenes correspondientes y se dieron cuenta de su condición. Al principio para toda la familia fue muy difícil, ya que no se esperaba que eso llegara a pasarle a su hija y que ahora sus vidas darían un giro de 180 grados. Sin embargo, la aceptaron con mucho amor y se dieron cuenta de que era una gran bendición.

En la primaria le fue muy bien, tuvo un buen desempeño académico; pero, en bachillerato empezó a percibir la diferencia, se sentía excluida o menos que los demás, ya que sus compañeros empezaban a ver a las mujeres con admiración, en ese momento ella comienza a sentir un rechazo por parte de sus amigos, pues solo la veían como una conocida.

En la universidad ya fue entendiendo más las cosas, no le ponía atención a los prejuicios. Aun así, fue una alumna más como cualquier otra, ya no se lamentaba por el rechazo de los hombres. Por otro lado, la música es su faceta más creativa, fue percusionista en un grupo de tamboras hasta hace dos años. Del mismo modo, Angélica comentó que, “El profesor dudaba  de mis capacidades e incluso de que pudiera tocar con la banda. Pero se sorprendió, porque fui de las pocas personas que llevó el ritmo, participé dentro y fuera de la ciudad, mi condición nunca me impidió nada’’.

Actualmente, es abogada y aunque esta carrera no era su pasión, su padre le insistió que debía estudiar algo que realmente le sirviera en la vida, ahora está totalmente agradecida por su consejo, porque con sus conocimientos espera lograr  muchas cosas para su comunidad de talla baja que es víctima de tantas barreras físicas y culturales.

El médico general, Alfredo López Sierra, comenta que la llegada de un bebé con alguna anomalía es un reto para toda la familia, pero el hecho de que ellos tengan sus brazos y piernas más pequeñas, no quiere decir que no se puedan desarrollar como personas normales, su mente, su forma de hablar, y de expresarse, son como la de cualquier ser humano; aunque es evidente que se deben adecuar algunos sitios para ellos,  no ve viable que les hagan infraestructuras especiales, porque esto sólo incrementaría la estigmatización a la población.

El galeno recalca que esto ocurre en todas las razas y en ambos sexos, del mismo modo se estima que hay unas 250.000 personas de talla baja en todo el mundo. Esto se trata de una alteración ósea de origen genético. Es decir, si una persona con esta anomalía se une con una persona que no lo tiene, la probabilidad de que el hijo sea también pequeño es del 50% cifra que sube a un 75% si ambos padres lo son, según lo expresado en los estudios más recientes hechos por la organización mundial de la salud (OMS).

Angélica cuenta que desde el 2009 empezó a participar en la asociación Pequeños Gigantes de Colombia, un espacio donde se hacen encuentros anualmente en diferentes ciudades del país, que tiene como propósito que las personas de talla baja se socialicen y compartan más. allí se reúnen más de 300 personas de diferentes edades, la idea es que cada vez se unan más y se puedan hacer discusiones en cosas como: una mayor inclusión en la sociedad, mayor equidad e igualdad de condiciones, etc

“Hay muchos que no se integran a la sociedad o no se aceptan ellos mismos, el propósito es que todas las personas participen, incluyendo los de talla promedio, ya que en estas integraciones se hacen charlas médicas, asistencia laboral, socialización y no falta la rumba” agrega Angélica con una carcajada.

Ahora bien, desde el 26 de julio de este año, se aprobó la ley 1856 de 2017, en la cual se declara el día nacional de las Personas de Talla Baja, esto se logró gracias a Alexis Calvo quien desde el año pasado hizo las gestiones correspondientes, para que tuvieran más en cuenta a estas personas, y así mismo se pudiera reforzar la ley 1255, enmarca a las personas de talla baja como una minoría y personas discapacitadas.

Pero hay más, aparte de la aprobación de esta normativa, surgió la iniciativa de elegir el día 25 de octubre, fecha mundial de las personas de baja estatura. Esta celebración busca el reconocimiento de este segmento de la población, su igualdad e inclusión social. Por esta razón, el Estado afirmó que se realizarán diferentes actividades en todo el país y se desarrollarán conferencias, charlas, talleres y otros ejercicios en busca del reconocimiento de esta parte de la sociedad.

Pero ¿quién es Alexis Calvo?

[FOTO 2]: “No te rías de mí, ríete conmigo”
Alexis Calvo. Foto Jonathan Gordillo Foto

Alexis Calvo Sarmiento, es un actor y político de Casanare. Pero, también una persona de talla baja. mientras charlaba, sentado en su silla de madera, rodeado de sus libros favoritos, recordó y comentó con gestos de felicidad, que también ha pasado por circunstancias un poco parecidas a las de Angélica. Y dice que su desarrollo personal ha sido como una persona de talla promedio, y tuvo la oportunidad de estudiar actuación para participar en diferentes novelas colombianas. Además, se postuló a la Asamblea del Departamento de Casanare, en la cual hoy en día es diputado y presidente de la junta de las personas de baja estatura en Colombia.

siendo soñador e idealista, siempre tuvo claro su propósito, empeñarse a los temas pluralistas y trabajar por las minorías en la población de talla baja. Entonces, vio que la única manera de ayudarlos era desde el sector público, y ahora lo está haciendo. a parte, tuvo la posibilidad de trabajar en diferentes grupos; antes de ser actor, fue funcionario en la gobernación de Casanare con un puesto en la oficina de juventudes; también en una cooperativa de Bogotá. después, se dedicó netamente a la televisión. Finalmente, fue seleccionado como diputado por voto popular y es el representante de talla baja en Colombia.

Con todo esto, Alexis no ha encontrado dificultades en su inserción laboral. Pero, para la población que representa cuenta que sí han surgido obstáculos, por el  imaginario colectivo que encasilla a  esta comunidad como dedicada solo a la tauromaquia.

Alexis y Angélica se encontraron inesperadamente en el mismo camino. Ahora, están conscientes de todo lo que aprendieron en el trascurso de sus vidas y quieren que con su ejemplo, las demás personas de talla baja se sientan seguras de sí mismas. Afirmaron, que siempre van haber problemas genéticos, ya sea de baja estatura o cualquier otra circunstancia; pero, constantemente el mundo va a tener la raza con deformación. Piensan que definitivamente el gobierno debe invertir en la educación de la sociedad basada en el respeto para transformar realidades.

Estas dos historias evidencian una gran similitud y, aunque ninguno sepa en realidad el porqué de su condición, ambos se aceptan tal y como son, por eso quieren trabajar por su gente. Alexis desde Bogotá con el sueño de convertirse en Senador y Angélica desde Bucaramanga como representante de esta comunidad, esperan el apoyo y recursos para que el mundo en realidad deje de ver a estas personas como el chiste o la burla, para que los respeten como seres humanos y grandes soñadores. “También se busca que pronto se solucione el tema de las barreras arquitectónicas, que en vez de que nosotros nos tengamos que adaptar al mundo, el mundo se pueda adaptar a nosotros”, agregó angélica.

Por otra parte, no se puede dejar de lado la situación que vive la familia a diario con las personas de talla baja.

Mariela Lizcano, madre de dos hijos con baja estatura, dice que aún tiene que ayudarlos en muchas cosas, pues el diagnóstico de ellos es diferente a los demás, en otras palabras, su estatura es más baja de lo normal. Por lo tanto, siempre está pendiente de cualquier necesidad que puedan presentar.

[FOTO 3]: “No te rías de mí, ríete conmigo”
Mariela Lizcano, madre de dos hijos con baja estatura. Foto: Yessica Carrillo. Foto

Ella piensa que son personas iguales a cualquier otra y aunque la situación sea un poco más difícil, aconseja a la familia con personas que padezcan esta condición a que no tengan miedo. sino que les brinden un apoyo incondicional, para que se den cuenta de la gran bendición que la vida les ha regalado, pues según ella sus hijos han sido un gran ejemplo para salir adelante y luchar por sus sueños.

El respeto por el otro es el paso más importante para que la vida en sociedad sea mejor para todos, cuando se coexista desde la tolerancia, habrá esperanza para el ser humano.

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