Un problema local con cura internacional

Publicado en Edición 45 | Jueves 24, de Septiembre de 2015 | Actualizado el Miércoles, 06 de Diciembre de 2017

Misión Médica

English version

[FOTO 1]: Un problema local con cura internacional
Cada año la Misión Médica Milwaukee (Wisconsin) atiende a 700 personas de escasos recursos. De ellos, operan a cerca de cien con problemas de paladar hendido, labio leporino y malformaciones congénitas. Foto suministrada Prensa Hospital Universitario de Santander (HUS). Foto

Por 29 años la Misión Médica Milwaukee (Wisconsin) se ha convertido en la mejor solución para los santandereanos que padecen de malformaciones congénitas y cráneo-faciales, labio leporino, paladar hendido, quemaduras y algunas secuelas de cáncer.

En Colombia el Ministerio de Salud y Protección Social fija cada año el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), valor que el gobierno nacional desembolsa al sistema de salud por  cada paciente afiliado al Plan Obligatorio de Salud (POS), en el cual se encuentran la mayoría de enfermedades que según el Estado no requieren de un tratamiento especial.


El valor del UPC fijado para este año, por parte del Ministerio de Salud y Protección Social, según la resolución del 23 de diciembre de 2014, es de 628 mil 236 pesos en el régimen subsidiado y de 639 mil 974 pesos en el régimen contributivo, con el cual las Administradoras del Régimen Subsidiado (ARS) y las Entidades Promotoras de Salud (EPS), tienen el deber de cubrir el servicio total de la salud de cada colombiano afiliado.

Las malformaciones congénitas y cráneo-faciales, labio leporino, paladar hendido, quemaduras, y secuelas de cáncer, se tratan dentro del mismo Plan sin ningún aporte económico extra o con algún tratamiento especial.  “No hay un programa especial para esto porque el gobierno no puede hacer duplicidad de gastos”, explicó Marlen Flórez, funcionaria de la Secretaría de Salud de Santander.

En el Departamento al igual que en el resto del país hay personas con la necesidad de ser atendidos y de encontrar una solución a este tipo de enfermedades, en el que el principal factor afectado es la parte funcional y en ocasiones la estética, lo que a su vez deteriora la autoestima.  

[FOTO 2]: Un problema local con cura internacional
Sonia Dumit-Minke, presidenta de la Misión Médica Milwaukee (Wisconsin). Foto Edward Grimaldos. Foto

[FOTO 3]: Un problema local con cura internacional
Algunos familiares de los médicos se unen cada año a la Misión para apoyar a los pacientes en su proceso. Dorah’s Kloth es profesora de niños en Wisconsin y viaja junto a su esposo, quien es médico de la Misión. Ella se encarga de entretener a los pacientes con actividades lúdicas. Foto Alexánder Rojas. Foto

Merly Sánchez una joven de 22 años, habitante de Río de Oro, Cesar, padecía una deformación nasal de nacimiento. Ella asegura haber encontrado en la Misión Médica Milwaukee (Wisconsin) la solución a su problema. “Respiraba solo por una fosa nasal, ellos me dieron abertura a la otra, y ha mejorado mucho mi respiración y aspecto físico también”, dice Sánchez.

[FOTO 4]: Un problema local con cura internacional
Doctor Carlos Ramírez, jefe de Cirugía Plástica del Hospital Universitario de Santander y Coordinador de la Misión Medica. Foto Alexánder Rojas. Foto

Los comienzos de la Misión Médica

La Fundación Misión Médica Milwaukee (Wisconsin) llegó al Departamento en el año 1986 y por casi 30 años ha brindado un servicio comunitario para atender a la población con este tipo de enfermedades. La Misión nació por la motivación de un equipo de médicos estadounidenses del Estado de Wisconsin orientada al servicio de las personas de regiones vulnerables.

El equipo está integrado por 30 personas, entre médicos cirujanos, anestesiólogos, fisioterapeutas, enfermeras y residentes o especialistas en periodo de práctica. Sonia Dumit-Minke, presidenta de la Fundación, contó que la decisión de llevar el proyecto a Bucaramanga fue “casualidades de la vida”, pues inicialmente tenían pensado realizarlo en el Líbano, ya que ella y su esposo Hani Matloub, director ejecutivo de la Misión, son de origen libanés.

Esa casualidad de la vida comenzó cuando una pareja estadounidense decidió contactar a Luisa Ospina, entonces directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), por quien sentían agradecimiento ya que por medio de este Instituto lograron adoptar a su bebé en Bucaramanga. Los esposos le contaron que en Estados Unidos habían leído una publicación en la que un equipo de médicos estaban dispuestos a realizar cirugías gratuitas pero no tenían claro en qué lugar del mundo realizarían el voluntariado.

Así fue como Ospina le contó la noticia a su esposo Mauricio Duarte, médico pediatra de la menor adoptada, quien a su vez llamó al doctor Carlos Ramírez, jefe de cirugía del Hospital Universitario de Santander (HUS). Ramírez no lo pensó dos veces y les envió a los médicos de la Misión una carta de invitación para que conocieran las necesidades de los pacientes de la capital santandereana. La primera visita fue en mayo de 1986.

Para que la comisión pudiera operar en la ciudad necesitó del apoyo de dos instituciones públicas: la Escuela de Medicina de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y el HUS, que hicieron una invitación formal para que vinieran.

Después la Fundación debió enviar una serie de documentos ante el Ministerio de Protección Social, que es el organismo encargado de emitir las licencias para que los médicos internacionales puedan realizar las cirugías. Este es un trámite que deben realizar cada año para actuar bajo parámetros legales.

Gracias a la misión médica Milwaukee este año la Universidad Industrial de Santander (UIS) y el Medical College de Wisconsin firmaron un acuerdo para el intercambio de docentes y estudiantes en pro del conocimiento y práctica de los dos centros educativos.

[FOTO 5]: Un problema local con cura internacional
Una gran parte de los beneficiarios de las cirugías son menores de edad. Foto Edward Grimaldos. Foto

De esta manera en septiembre de 1986 se concretó la primera labor médica y desde entonces, cada febrero los médicos viajan desde Estados Unidos para cumplir con la Misión, que se extiende durante dos semanas. Es casi una prueba a contrarreloj, pues los profesionales sacrifican sus vacaciones ya que es el único período del año en el que pueden realizar el voluntariado. Durante este tiempo operan a los pacientes que de forma previa son seleccionados por

el doctor Ramírez en cabeza de la Fundación Colombiana de Cirugía Plástica (Fccp).

‘No es operar por operar’

Luis Peña* viajó desde el sur de Bolívar con su hija Ruby, de 16 años, para que la misión médica le practicara una cirugía y así poder darle solución a los problemas derivados de tener labio leporino, paladar hendido y  deformidad nasal. “El 22 de noviembre del año pasado la traje con el doctor Ramírez, él valoró y quedó inscrita, ya este año el 14 de febrero me llamaron para la cirugía”, explicó Peña.

Al finalizar el proceso de cirugía el equipo médico regresa a Estados Unidos, y el proceso de recuperación y curación  continúa a cargo de la Fccp, además hacen el acompañamiento psicológico a los pacientes y familiares, y realizan las intervenciones que quedan faltando para completar el procedimiento médico.

Por esta razón la doctora Dumit-Minke escogió a Bucaramanga, pues aseguró haber intentado realizar la misión en otras ciudades como Manizales y Cartagena, e incluso en otros países como Perú, pero no consiguió la persona que continuara con el proceso de recuperación de los pacientes.

[FOTO 6]: Un problema local con cura internacional
Nilson Duarte* fue intervenido por la misión médica hace 15 años por un problema de paladar hendido y labio leporino. Esta vez pidió apoyo a la Misión para que su hija, de 4 años, recibiera la misma cirugía. Foto Alexánder Rojas. Foto

“No es ir a operar por operar, la responsabilidad de hacer la misión es operar y tener la seguridad de que alguien se hará responsable de los pacientes, y eso fue lo que encontré en el doctor Ramírez en Bucaramanga”,  dice Dumit-Minke.

La Misión Médica asume todos los gastos personales, es decir su transporte aéreo, alimentación y alojamiento. Además traen consigo algunos de los implementos médicos y quirúrgicos necesarios para sus procedimientos; medicamentos, suturas y elementos de curación.

Ellos no cobran por su trabajo, lo que hace que las cirugías sean gratuitas. Sin embargo, el Hospital Universitario de Santander al ser una empresa social del Estado debe cobrar por el préstamo de los quirófanos y por los gastos de hospitalización.

Las Entidades Promotoras de Salud (EPS) o las Administradoras del Régimen Subsidiado (ARS) deben autorizar a sus pacientes la realización del procedimiento quirúrgico, y a su vez asumir los costos que el HUS pide por la utilización de sus servicios, que si se compara con el costo real de una operación particular de tal magnitud es menor.

Aun así se presentan casos en los que dichas entidades niegan a sus pacientes la autorización del procedimiento. “Hay algunas aseguradoras que no autorizan los costos de hospitalización y las cirugías que les costaría millones”, dijo indignado el doctor Ramírez.

Milwaukee (Wisconsin) se presenta como una solución apropiada para los más de 700 casos que atienden cada año. Es por esto que la comunidad beneficiada se muestra agradecida con la Fundación.

Nilson Duarte*, de 40 años, quien fue intervenido por el equipo médico de Wisconsin debido a enfermedades de labio leporino y paladar hendido hace 15 años,  vuelve a buscar ayuda para la solución del mismo problema de su hija Valeria Duarte*, de cuatro años. Agradecido por lo que la Fundación ha hecho por su familia, Duarte dijo que “la misión Wisconsin es muy buena, es lo mejor que ha llegado a Colombia”.

*Nombres cambiados a petición de los pacientes


A local problem with international treatment

[FOTO 7]: Un problema local con cura internacional
Each year the Wisconsin medical mission assists 700 disadvantaged people. From that quantity, they operate about 100 patients with cleft lip, cleft palate and congenital malformations. Photograph provided by the University Hospital of Santander press (HUS initial letters in Spanish). Foto

For 29 years the Milwaukee (Wisconsin) medical mission has become the best alternative for people in Santander suffering from congenital and craniofacial malformations, cleft lip, cleft palate, burns and even cancer effects. 

In Colombia, the Ministry of Health and Social Protection sets each year the value for the Capitation Payment (UPC initial letters in Spanish). This value is disbursed by the national government to the health system for each patient affiliated to the compulsory health plan (POS initial letters in Spanish) which covers the majority of illnesses that, according to the government, do not require a special treatment.

The value for the capitation payment set for this year by the Ministry of Health and Social Protection according to the resolution of the 23rd of December, 2014, corresponds to 628.236 in the subsidized system and 639.974 in the contributory system. With this value the Administrators of the Subsidized System (ARSs initial letters in Spanish) and the Health Promotion Agencies (EPSs initial letters in Spanish) have to cover the total health service of each Colombian user.

The congenital and craniofacial malformations, cleft lip, cleft palate, burns and cancer effects are included in the compulsory health plan (POS initial letters in Spanish) without expecting any economic contribution and without requiring any special treatment. “There is no a special program for this purpose as the government cannot double the expenses” claimed Marlene Flórez, official at the Secretary of Health in Santander.

In the department as well as in the rest of the country, there are people that need to be assisted and find a cure for their health problems in which not only the functional part but also the esthetic part can be affected and, as a matter of fact, this can also have a negative impact on their self-esteem.

[FOTO 8]: Un problema local con cura internacional
Sonia Dumit-Minke, president of the Milwaukee (Wisconsin) medical mission. Photograph by Edward Grimaldos. Foto

[FOTO 9]: Un problema local con cura internacional
Some relatives of the doctors join the mission each year to support the patients in their process. Dorah’s Kloth teaches children in Wisconsin. She travels with her husband who is a doctor of the mission. She carries out playful activities to keep the kids in the mission entertained. Photograph by Alexander Rojas. Foto

Merly Sánchez, a 22 years old woman from Río de Oro, César, had suffered from a nasal malformation since she was born. She claims to have found in the Milwaukee (Wisconsin) medical mission the solution for her health problem. “I could only breathe using one of my nostrils but they helped me breathe using both of them and as a result my breathing has improved as well as my physical aspect” said Sánchez.

[FOTO 10]: Un problema local con cura internacional
Doctor Carlos Ramírez, chief of plastic surgery at the university hospital of Santander (HUS, initial letters in Spanish) and coordinator of the medical mission. Photograph by Alexander Rojas. Foto

The beginning of the medical mission

The Milwaukee (Wisconsin) medical mission came to the department in the year 1986. It has offered its community services for almost 30 years assisting the population affected by these kinds of diseases. The mission emerged due to the motivation of a North American medical team from Wisconsin which was addressed to people in fragile regions.

The team is formed by 30 people including surgeons, anesthesiologists, physiotherapists, nurses, interns and specialists in their trial period. Sonia Dumit-Minke, president of the foundation, expressed that the decision of carrying out the Project in Bucaramanga was “just a big chance in life” since initially they had thought about taking it to Lebanon as Dumit-Minke and her husband Hani Matloub, who is the chief executive of the mission, are natives from that country.

The so called “chance in life” started when a North American couple decided to phone Luisa Ospina who was at that moment the director of the Colombian Family Welfare Institute (Icbf initial letters in Spanish) as they felt really grateful to her because they could adopt a baby in Bucaramanga. The couple told Luisa that they had read a publication in the U.S which said that there was a medical team willing to practice surgeries for free but they did not know the place where the surgeries were going to be performed.

Ospina told the news to her husband Mauricio Duarte who was the pediatrician of the adopted baby. Duarte called Doctor Carlos Ramírez, chief of surgery at the University Hospital of Santander (HUS initial letters in Spanish). Ramírez took advantage of this opportunity and sent an invitation letter to the doctors of the mission to let them know about the needs of the patients in the capital of Santander. The first visit was in May, 1986.

In order for the commission to operate in the city, it was necessary the support of two public institutions: the Medical School at Industrial University of Santander (UIS initial letters in Spanish) and the University Hospital of Santander (HUS initial letters in Spanish) which made a formal invitation for the commission to come.

Then, the foundation had to send several documents to the Ministry of Social Protection which is the entity in charge of issuing the corresponding permission for the international doctors to operate. This is a procedure that needs to be done every year in order to perform under legal parameters.

Thanks to the Milwaukee (Wisconsin) medical mission, this year the Industrial University of Santander (UIS initial letters in Spanish) and the Wisconsin Medical College signed an agreement in order to start the interchange of professors and students to benefit the knowledge and practice of the educational centers. 

[FOTO 11]: Un problema local con cura internacional
Many of the beneficiaries of the surgeries are underage. Photograph by Edward Grimaldos. Foto

This way, in September 1986, the first medical mission was arranged. Since that moment, every February, the doctors travel from the U.S to carry out their mission which lasts 2 weeks. It seems like a race against the time as not having more chances to do their voluntary work, they sacrifice their vacations. During this time, they practice surgeries to those patients that have been selected by Doctor Ramírez, leadership of the Colombian Society of Esthetic and Reconstructive Plastic Surgery (Fccp initial letters in Spanish).

“This is not about just operating”

Luis Peña* travelled with his 16 year old daughter, Ruby from southern Bolívar. Their purpose was to find a possibility for Ruby to be operated and find a solution for her cleft lip, cleft palate and nasal deformity problems. “Last year on December 22nd, Doctor Ramírez examined her and then, she was immediately registered. This year on February 14th they called me because the surgery was approved” claimed Peña.

As soon as the scheduled surgeries are finished, the medical team goes back to the U.S. leaving the recovery process in charge of the Colombian Society of Esthetic and Reconstructive Plastic Surgery (Fccp initial letters in Spanish). In addition, they work with the patients and their families on the psychological accompaniment. They also finish any phase of the process that is missing.

This is the reason why doctor Dumit-Minke chose Bucaramanga. She attempted to carry out the mission in other Colombian cities such as Manizales and Cartagena and even other countries such as Peru; however, she did not find the person to continue with the patients’ recovery process after the surgery.

[FOTO 12]: Un problema local con cura internacional
Nilson Duarte* was operated 15 years ago by the doctors of the medical mission due to his cleft lip and cleft palate. This time he is asking for support for her 4 year old daughter who needs the same surgery. Photograph by Alexander Rojas. Foto

“This is not about just operating; the mission consists of having not only the responsibility of practicing the surgery but also having someone that can assume the patients’ recovery process and this is exactly what I found in Doctor Ramírez in Bucaramanga” said Dumit-Minke.

The Milwaukee (Wisconsin) medical mission funds all the patients’ personal expenses including transportation, nutrition and accommodation. Furthermore, they bring with them surgical instruments, stitches and other elements used in the recovery process.

People do not have to pay for their work, this means, all the surgeries they practice are for free. However, as the university hospital of Santander (HUS initial letters in Spanish) belongs to the nation, the use of the operating room and the hospital expenses must be paid.

The Health Promotion Agencies (EPSs initial letters in Spanish) and the Administrators of the Subsidized System (ARS initial letters in Spanish) must authorize the surgical procedure for each patient and at the same time, they have to assume the expenses that the University Hospital of Santander (HUS initial letters in Spanish) dispatches for all the services supplied. This cost is, indeed, much lower than the real cost of the operation carried out by a particular entity.

In spite of this, there are cases in which the previously mentioned entities refuse to authorize patients to receive the treatment. “There are some insurance companies that do not authorize the hospital expenses and the surgeries that will cost a lot of money” said Doctor Ramírez.

Milwaukee (Wisconsin) appears as the most appropriate solution for the more than 700 cases they assist every year. This is why the people in the community show their gratitude towards the doctors of the mission.

40 year old Nilson Duarte* who was assisted by the Wisconsin medical team 15 years ago due to his cleft lift and cleft palate problems, is again, looking for a new possibility of an operation for his 4 year old daughter, Valeria Duarte. With an expression of gratitude, Duarte said that “the Wisconsin mission is the best alternative they have in Colombia”.

  • Logo-upbtv-60
  • estacionv-logo60
  • logo-labora-60
  • logo-radio-catolica-metropolitana-horizontal-60
  • logo-upb-60-vigilado-min-educacion-web

Acerca del sitio

Este sitio web pertenece a la Revista Plataforma - Pfm de la Universidad Pontificia Bolivariana - Seccional Bucaramanga

www.plataformaupb.com

Contáctenos

  •   Dirección: Autopista a Piedecuesta Km 7 | Universidad Pontifica Bolivariana - Seccional Bucaramanga
    Oficina K514
    Floridablanca, Santander (Colombia)
  •   E-mail::
  •   Teléfono: 57-7-6796220
    Extensión 592