La historia inmortalizada en fotos

Publicado en Revista | Jueves 15, de Diciembre de 2016 | Actualizado el Jueves, 15 de Diciembre de 2016

Sucesos como el atentado que le hizo el narcotráfico a Vanguardia Liberal en 1989 y otros que marcaron la historia de Colombia como la masacre de La Rochela, en Simacota-Santander donde murieron 12 de 15 funcionarios públicos a manos de paramilitares, reposan en cajones del archivo fotográfico de Vanguardia Liberal. 

[FOTO 1]: La historia inmortalizada en fotos
María Cecilia García muestra las fotos capturadas en la masacre ocurrida el 11 de octubre de 1981 en el estadio Alfonso López, en el que murieron cerca de cuatro hinchas del Atlético Bucaramanga y hubo varios heridos. Foto: Angie Becerra. Foto

Sentada frente a su escritorio, con la cabeza inclinada y las dos manos sobando sus piernas, María Cecilia García cuenta cómo murió su padre en el atentado de 1989 a Vanguardia Liberal por parte del narcotráfico. En el monitor del computador está la foto por la que María llegó al relato, es una imagen de tonos grises que muestra lo poco que quedó de su padre, una bota del pie derecho en medio de los escombros. Esa foto es lo único que le queda a María de él, la memoria fotográfica que por azares de la vida terminó cuidando en el archivo fotográfico de Vanguardia Liberal.

El 16 de octubre de 1989 un Renault 4 amarillo estacionado frente a la sede principal de Vanguardia Liberal estalló con 100 kilos de dinamita sellados por Pablo Escobar. El atentado dejó cuatro muertos, 15 heridos y daños en las instalaciones. Las pérdidas no detuvieron “la tirada” [la impresión del diario], pues al día siguiente los bumangueses recibieron el periódico que titulaba: ‘Aquí estamos’.

En el tercer piso del periódico, al final de un largo pasillo a mano izquierda está la oficina de María que conecta con un cuarto de aproximadamente tres metros de ancho por cinco de largo provisionado con aire acondicionado. En el cuarto hay cuatro tipos de gabinetes que guardan 97 años de memoria fotográfica del oriente colombiano.

María se ajusta las gafas y se dirige a buscar fotos entre los archivadores distribuidos de la siguiente manera: hacia la derecha de la entrada, contra la pared, hay cinco archivadores con ocho cajones cada uno. Allí hay aproximadamente 3 mil positivos y negativos guardados de manera meticulosa en bolsa plásticas grapadas, que luego deposita dentro de sobres clasificados por temas.

[FOTO 2]: La historia inmortalizada en fotos
Las caricaturas originales son hechas a mano por parte de los periodistas, se pegan en una hoja blanca y se guardan en sobres luego de ser replicadas en los periódicos impresos. Foto: Angie Becerra. Foto

Encima de los gabinetes hay una PHV- A7 marca Sony, la cual es una cámara utilizada para visualizar positivos y negativos. María cuenta que en la actualidad esta máquina es una reliquia que representa el tratamiento que se le daba a la fotografía antiguamente. Su estructura es similar a la de un microscopio, en la parte frontal de la base hay cinco botones: el primero es el empuje automático; el segundo es para enfocar o desenfocar; el tercero es para acercar o alejar; el cuarto es el de encendido o apagado y el último es una palanca para ajustar el color o funciones que pueden realizarse en una pantalla táctil de cualquier equipo de última generación.

A la izquierda de la entrada están 15 archivadores de cinco cajones, cada uno codificado con las letras de la A hasta la S. Allí guardan las fotos reveladas, las cuales están pegadas cuidadosamente en cartulinas con una pequeña descripción del suceso que ilustra la foto. En estos gabinetes hay imágenes que inmortalizan sucesos como la masacre del 11 de octubre de 1981 en el estadio Alfonso López, de Bucaramanga, cuando jugaba el equipo local contra el Junior de Barranquilla, un penal mal pitado alebrestó el ánimo de los hinchas quienes fueron controlados por miembros del Ejército que les dispararon con lo que se suponía eran balas de salva pero resultaron siendo reales y dejaron cuatro muertos y cientos de heridos.

En el fondo del cuarto hay un fichero donde solo se almacenan caricaturas. María cuenta que estas siempre han sido hechas a mano y pegadas en hojas blancas para luego ser replicadas en los periódicos. Junto al fichero de las caricaturas hay seis estantes llenos de libros para la consulta interna de los periodistas.

[FOTO 3]: La historia inmortalizada en fotos
Microfilmina que guarda las páginas del periódico El Debate, antiguo nombre de Vanguardia Liberal. Foto: Angie Becerra. Foto

Los últimos clasificadores contienen microfilminas que son rollos de películas en los que está impreso, en tamaño reducido, las páginas del periódico El Debate, actualmente Vanguardia Liberal. Mientras María extiende los rollos de las microfilminas relata que éstas son guardadas en cajas circulares metálicas, algunas marcadas con el nombre del periódico, el número del rollo, la fecha de los periódicos que contiene y el nombre de la universidad a la que se le realizó el duplicado. En unos cuartos internos se almacenan revistas que son obsequiadas por convenio con otras casas editoriales, la mayoría de la revista Semana.

María se sienta frente al escritorio, abre los programas en el computador y dice que con el paso del tiempo llegó la modernización y una nueva forma de archivar el material fotográfico con el objetivo de agilizar su búsqueda. Por ello, ya no se llena el cuarto con estantes sino el computador con programas de almacenamiento y acceso a las imágenes.

Para el archivo digital se usa el software SD Ar, que es el que almacena las imágenes tomadas por los periodistas o suministradas por agencias como Agence France-Presse (AFP), Agencia EFE y Colprensa. María relata que su trabajo consiste en archivar las fotos según la categoría, poner un breve texto sobre la foto, el nombre del personaje o la foto y el país. Aclara que esto no es tan emocionante como el trabajo manual, pues en la dependencia de fotomecánica donde trabajó inicialmente durante 21 años, debía hacer los anuncios comerciales en un proceso que consistía en poner ciertas cantidades de color sobre unas tramitas, que eran una especie de calcantes.

[FOTO 4]: La historia inmortalizada en fotos
Pedro Otálora Susa estuvo a cargo del archivo fotográfico por 32 años. Presenció los cambios de lugar del archivo así como el paso de la parte manual a la digital. Foto suministrada por Pedro Otálora. Foto

Antes de María, el encargado del archivo fue Pedro Otálora. Él fue quien organizó, clasificó y cuidó los documentos por 32 años; Pedro no solo vivió el cambio del archivo de la época manual a la digital, también fue parte de la preparación de Alejandro Galvis Blanco, actual director de Vanguardia, quien al tener 10 años fue llevado por su padre, Alejandro Galvis Ramírez. “Él lo llevo para que trabajara conmigo, para que supiera cómo se ganaba la plata”, recuerda Pedro.

Actualmente Pedro no trabaja en Vanguardia Liberal pero le brillan los ojos y se le escapa una sonrisa cuando recuerda las anécdotas que vivió en la casa editorial; cuenta que en una ocasión fue amenazado por un lector, pues según el sujeto, a la hora de publicar noticias sobre su pareja “siempre le ponían la misma foto en la que salía muy fea”.

La fotos no solo causan discordias, también pueden revivir historias, pues según relata Pedro en una oportunidad recibió la llamada de Claudia Palacios para obtener las fotos de una pareja que murió envenenada a manos de una hechicera en Santander, con el fin de hacer un documental para Discovery Channel.

Para Pedro, el archivo de Vanguardia Liberal más que su trabajo era como un segundo hogar, una segunda familia; familia con la que compartió momentos inolvidables, como se evidencia en una foto de su archivo personal donde aparece junto a algunos trabajadores del periódico y con la cual cuenta que fue tomada en un paseo organizado por Alejandro Galvis Ramírez a Rionegro.

Pedro mueve mucho las manos al hablar, busca hojas y dibuja para explicar mejor, esto, sumado al énfasis que hace al hablar sobre la forma en que organizó el archivo para que en caso de que faltara, cualquier persona lograra un acceso fácil a los documentos. Es gracias a personas como Pedro y María, los ‘guardianes documentales’, que está resguardada gran parte de la historia fotográfica de la región. 

[FOTO 5]: La historia inmortalizada en fotos
De izquierda a derecha, Alfredo, Pedro Otálora y María García. En la actualidad solo están a cargo del archivo María y Alfredo, pues Pedro salió de la empresa en 2015. Foto suministrada por Pedro Otálora. Foto

  • Logo-upb-60
  • Logo-upbtv-60
  • estacionv-logo60
  • logo-labora-60
  • logo-radio-catolica-metropolitana-horizontal-60

Acerca del sitio

Este sitio web pertenece a la Revista Plataforma - Pfm de la Universidad Pontificia Bolivariana - Seccional Bucaramanga

www.plataformaupb.com

Contáctenos

  •   Dirección: Autopista a Piedecuesta Km 7 | Universidad Pontifica Bolivariana - Seccional Bucaramanga | Oficina K514
    Floridablanca, Santander (Colombia)
  •   Teléfono: 57-7-6796220
    Extensión 592